
¿En qué consiste? Esta competición, dividida en categorías según el tamaño del can, consiste en que el perro recorra guíado por su dueño un circuito superando distintos obstáculos cuyo objetivo es poner a prueba su inteligencia, obediencia, concentración, sociabilidad y, por supuesto, su agilidad. Debe hacerlo en el orden indicado, cometiendo el menor número de fallos y dentro del límite de tiempo establecido por el juez. Aunque hay ciertas razas que están especialmente dotadas para este deporte, como los border collies, cualquier perro puede practicarlo.
Ventajas. Contribuye a que propietario y perro disfruten juntos, se conozcan mejor y hagan ejercicio físico. Además, cualquier perro entrenado para competir en agility disfruta de una buena preparación en obediencia canina, por lo que es un método alternativo y divertido de lograr un perro con el que se pueda ir a cualquier parte y que siempre se comporta como es debido.
Información. Si alguien desea probar, puede dirigirse a la Federación Española de Agility y Educación Canina y a la Real Sociedad Canina de España, 914 264 960.